Noches de terror
El turismo de experiencias se va haciendo un hueco nada despreciable. Sin duda, el futuro del turismo pasa por el mundo de lo experiencial y ya son diversas las alternativas que van surgiendo en este campo: prisiones donde uno puede permanecer encarcelado por unas horas o días; fronteras en parques naturales para que turistas las crucen como unos “sin papeles” perseguidos por la policia; estancias en hoteles resolviendo un asesinato; visitas guiadas donde uno acaba siendo el protagonista o alojamientos que esconden algún misterio.
Pasar una noche terrorífica en una casa rural, un hotel, un caserón o un castillo es una de las propuestas turísticas más excitantes y exitosas en el mercado del turismo de experiencias. Hemos encontrado diversas posibilidades a lo largo de toda la geografía española. Aquí van algunas sugerencias.
La casa del miedo, una casa rural a las afueras de San Martín de Montalbán (Toledo), ofrece la posibilidad de vivir toda una noche de miedo, con una trama teatral con guiños a películas clásicas del género como “Los Otros”, “The Ring” o “La Residencia”. Antes de la llegada a la mansión, el visitante recibe una carta de Doña Julia Almazán, vídua de Sotogrande, invitándole a su casa. A la llegada de los invitados, éstos son recibidos por el séquito de sirvientes de la Sra. Almazán y conducidos a las habitaciones, último refugio de luz en una casa condenada a la penumbra por la extraña enfermedad que padece su dueña. La aventura incluye una terrorífica velada acompañada por un misterioso viajero, una médium que ayudará a los visitantes en la resolución de la trama y, como no, un fúnebre paseo nocturno al cementerio familiar. Una experiencia en la que se mezclan terror, suspense, tensión, aventura, humor y efectos especiales.
En Valencia, en el Km 9 de la carretera de Fontanars (Moixent), se encuentra El caserón de Moixent. Desde que en 1904 se suicidara la joven Margarita Valls, nadie volvió a habitar el caserón de esta familia hasta hace pocos años. Los nuevos inquilinos no dejan de sentir extraños sucesos en el interior de la casa: presencias, susurros en mitad de la noche, sonidos inesperados e inexplicables, luces que se encienden y se apagan misteriosamente, … La familia desesperada intenta por todos los medios revelar el misterio que noche tras noche irrumpe en la tranquilidad de su hogar. El visitante debe ayudar a la família a acabar de una vez por todas con esta maldición y desvelar el misterio, para que así puedan vivir en paz.
La Posada rural de Villamejor (Madrid) es La Casa de los Horrores. Según la leyenda, esta casa antiguamente estaba habitada por un monje y su sobrina. Todo transcurría con normalidad hasta que un día la pequeña sobrina del monje apareció ahorcada en un árbol. Nunca se encontró al culpable, ni explicación alguna de los hechos acontecidos. Desde entonces el monje únicamente encontró consuelo recibiendo en su casa a todo aquel que se encontrase desamparado y necesitase ayuda. Sin embargo, la casa está llena de misterios insólitos, y muchos han entrado pero no todos han vuelto a salir. Una escalofriante vivencia para aquellos visitantes que se atrevan a entrar en esta misteriosa casa.
Cerca de Barcelona, en Berga (Catalunña), se encuentra el Hotel Insomnia. Construido en un antiguo cementerio, el hotel abrió sus puertas en 1900 con gran éxito de público. Pero de repente, sin que nadie sepa lo que sucedió, las puertas del hotel se cerraron, dejando a sus huéspedes tanto fuera como… dentro. Hoy, el Hotel Insomnia ha reabierto sus puertas y esta esperando a nuevos huéspedes que desafíen la leyenda. Una noche de insomnio, infarto, terror extremo, sustos y una trama que el visitante deberá descubrir.
También en Galicia se viven noches de terror. El Roce de las Alas en Pontevedra arrastra la leyenda de María Soliño, la “bruja y meiga” gallega, condenada por la Inquisición, más famosa. Un cura, un matrimonio con su hija, una ama de llaves, un esquizofrénico, psicofonías, una sesión de espiritismo, un cementerio, una capilla, un viejo molino, unas cartas… forman parte de esta escalofriante aventura.
El turismo vivencial, que ofrece vivir una experiencia en la propia piel, será sin duda una de las estrategias de muchas empresas y destinos en los próximos años. Pronto vamos a ver agencias de viajes vendiendo estancias de supervivencia en una isla desierta, compañías aereas con vuelos pilotados por los propios pasajeros, espacios turísticos recreando películas en las que los actores van a ser los propios turistas; o destinos donde se podrá vivir el horror de una guerra.
Juegos turísticos
El mundo del turismo ha llegado también a los juegos de entretenimiento. Los fabricantes de juegos están apostando por nuevos productos donde el turismo es la temática principal. Cada vez más, es posible jugar a ser viajeros, a descubrir nuevos países y tierras lejanas, a gestionar una empresa turística o recorrer una ciudad con el típico bus turístico.
Para que puedan ir jugando aquí van algunas propuestas:
El ski resort Mogul es un juego en el que el jugador es el administrador de un complejo vacacional de esquí, para turistas de invierno. El administrador debe construir cabañas y otras viviendas para hospedar a los visitantes.
Gestionar un hotel en Escocia, Egipto, Mónaco o en la fría Rusia es posible con el juego Jane Hotel Mania. El hotel recibe en su amplio y fastuoso hall a variedad de clientes que esperan ser bien atendidos. El jugador tendrá que ser el anfitrión-hotelero perfecto, ofreciendo el mejor servicio sin demoras para ganar la aceptación de los turistas.
El programa de la Cuatro “Callejeros Viajeros” tiene también su propio juego. Se trata de un juego de recorrido cuyo objetivo es ser el primer reportero en conseguir todas las ciudades de tu tarjeta de ruta. Cada jugador (o reportero) viaja de una ciudad a otra tirando el dado, recorriendo el tablero (donde hay casillas sorpresa) y contestando todas las preguntas necesarias para conseguir la ficha de la ciudad. Por cierto, algunas preguntas tienen un cierto grado de dificultad. Ahora, también es posible descargar la versión App para Iphone, Ipad y Ipod touch.
Con el Londres bus 2 tendrás que conducir un típico autobús rojo de turistas por las calles de Londres y estacionar en los sitios indicados. Por cierto, no choques pues pierdes vidas además de quedarte sin trabajo.
The Travel Cooler es una de las mejores opciones para testar tus conocimientos sobre el mundo y, como no, para aprender. El jugador debe señalar en un mapamundi los muchos lugares que se le preguntan (países, capitales, lugares de interés turístico), tan rápido como sea posible. Sin duda, uno de nuestros preferidos.
¡A jugar!
Mi hotel ideal
Hotel, dulce hotel. Los hoteles son los átomos de la experiencia turística. Y aunque hemos aprendido que un destino no son sus hoteles, tener una buena red de alojamiento es casi indispensable para competir en el mercado turístico. Diseñar un hotel es muy complejo porque debe tener personalidad, pero debe también conectar con las necesidades (cambiantes, diversas) de los clientes. Y en el turismo contemporáneo, las necesidades pueden ser casi infinitas.
Las redes sociales permiten ir ajustando intereses de la demanda con la gestión de la oferta. Por eso, podría ser una iniciativa interesante recomendar mejoras en los hoteles (#mihotelideal), que permitan compartir, proponer o recoger propuestas de esos habitantes de habitaciones de hotel. Estas son mis 15 propuestas. ¿Cuáles son las suyas?
1. Trabajo en las habitaciones y me deprime que (casi) siempre las mesas estén orientadas a la pared. Mientras sea posible, deberían estar mirando a la ventana.
2. Y ya que hablamos de mesas, si mide 30 x 30 y además tiene la televisión encima, solo puedo escribir en un post-it. No pido una mesa king size, pero sería un detalle que se pudiera trabajar con una cierta holgura.
2. Ya sé que se limpian fácilmente, pero las moquetas me producen una tendencia casi suicida. Y creo que es un sentimiento muy compartido. No pido pizarra, ni madera (bien pensado, ¿por qué no?), pero por favor descataloguen las moquetas.
3. El control de la luz suele ser más críptico que el prospecto de un medicamento contra las hemorroides: 20 interruptores, algunos escondidos, diseminados por toda la habitación. Estoy seguro que se puede simplificar el mecanismo.
4. Si no me alojo en una 23a. planta, puedo usar las escaleras y, de hecho, me gusta hacerlo. ¿Por qué la mayoría de escaleras de los hoteles parecen el decorado de una película de serie B, donde está a punto de pasar algo muy malo?.
5. Llevo 35 minutos desde el aeropuerto hasta el hotel cargando la maleta. De hecho, llevo con ella desde las 6 de la mañana. ¿Qué les hace suponer que soy incapaz de llevarla hasta la habitación?.
6. Me gustan las plantas. Me gustan mucho las habitaciones con plantas.
7. Creo que el criterio debería ser éste: Si dudamos entre colgar un cuadro o no hacerlo, claramente no hay que no hacerlo. De hecho, casi mejor no colgar jamás un cuadro. He pasado noches enteras sin dormir por culpa de cacerías de ciervos o atardeceres en el bosque de las ninfas.
8. La mayoría de hoteles abusan de los olores artificiales: detergentes, ambientadores, aerosoles…, que intentan disimular el tránsito humano de un hotel. Personalmente, me molestan muchísimo. Ventilar un poco y combinar con olores naturales (un poco de espliego o de lavanda, por ejemplo) es una alternativa mucho más agradable.
9. Parece ser que en la mayoría de hoteles, el presupuesto se les agotó antes de llegar al armario. Encontrar perchas de madera es tan complicado como encontrar un libro en la casa de Gran Hermano.
10. No sé quién diseña los “salones” de algunos hoteles. Las conferencias en algunos salones con tapizados, mesas minúsculas, una iluminación clandestina y una tarima con faldón en las mesas parecen sacadas de una boda búlgara de los años 80.
11. Y ya que hablamos de conferencias, he visto batallas por un enchufe más violentas que las Termópilas. El criterio podría ser: Nunca habrá suficientes, de manera que multipliquen por dos la previsión.
12. Esto sé que es difícil, pero me haría feliz. Es casi imposible leer un periódico y desayunar a la vez, porque las mesas (casi siempre circulares) son demasiado pequeñas. En mi mesa ideal caben el café, el plato, el periódico e incluso, el bol de frutas.
13. Y ya que hablamos de desayunos, me gustaría reivindicar el valor del café. Esas máquinas que proporcionan un líquido oscuro precedido de un ruido atronador deberían ser precintadas por sus efectos contra la salud pública.
14. En mi hotel ideal, dejo la maleta después del check out en un espacio seguro y además no me siento como un delincuente que deja un alijo en un piso franco.
15. Y en mi hotel ideal, la recepción tiene un perfil de twitter y me puedo dirigir a ellos en cualquier momento y en cualquier punto de la ciudad.
Hay muchas más ideas: Wi-fi gratuito, champús para cabello, agua potable, mandos a distancia que funcionan, gimnasios con horarios más flexibles, llaves con coordenadas gps (ideal para taxistas novatos), política anti-spam… En todo caso, ¿qué les parece si compartimos las propuestas en twitter?. #mihotelideal. ¿Cómo sería su hptel ideal?.
Lonely Planet 2035
Uno de los clandestinos ha participado en el evento TEDx de la UdG. Como saben, el TED es una serie de presentaciones compartidas sobre “ideas que merecen la pena ser compartidas”. Su catálogo de temas es tan amplio como lo sea nuestra imaginación, desde nuevas energías al valor curativo de la poesía. Decíamos que en uno de estos eventos, se infiltró un clandestino y propuso el siguiente interrogante: ¿Qué nuevos destinos aparecerán en la Lonely Planet de 2035, si es que entonces aún hay guías?. Éstas son algunas de sus conjeturas.
Espacios desturistificados
En un universo colmatado de destinos turísticos, donde casi será imposible imaginar un lugar sin turistas, aquellos espacios que sean capaces de ocultar su condición de espacios turísticos tendrán un elemento de competitividad. Ésta será una curiosa paradoja del futuro, tal vez: Cuanto menos turístico parezca un destino, más atractivo turístico tendrá.
Turistas locales
A medida que se borran las fronteras entre el espacio habitual y el espacio extraordinario, ya no será tan evidente que los turistas deban abandonar su espacio ordinario para gozar de experiencias extra-ordinarias. En un contexto en el que todos somos un poco forasteros, tendrá mucho sentido la aparición de turistas inmóviles, es decir, turistas locales. El turismo podría ser entonces más bien una actitud, una forma de mirar el lugar, más que una forma de cambiar de lugar. Y todo ello, claro, con el telón de fondo de un transporte cada vez más costoso.
Espacios rosebud
¿Recuerdan rosebud?. Es, en buena medida, la metáfora del instante en el que fuimos felices, como la alegría de una tarde de la infancia en un trineo. En una sociedad de hiper-movilidad, donde cambiaremos varias veces de lugar de trabajo, de residencia, de estudios, de ocio… los lugares se asociarán a instantes más o menos memorables. En otras palabras, nuestra biografía se asociará a nuestra geografía. Los destinos turísticos apelarán más a la vivencia de un lugar que al propio lugar. Seremos donde estaremos. Nuestra identidad se forjará a partir de nuestro periplo geográfico.
Espacios híbridos
Aunque los costes del transporte puedan crecer, las ideas continuarán fluyendo a un ritmo vertigonoso. En un mundo conectado, las ideas, los patrones estéticos, los iconos, las gastronomías las imágenes, los diseños irán de un lugar a otro y serán consumidos por redes de ciudadanos. Los espacios que sean capaces de recoger esta creatividad que fluye serán más atractivos que los espacios encerrados en su propia realidad. Los espacios híbridos deben saber combinar la identidad local con la creatividad universal.
Espacios de encuentro
Hay quien vaticina que las redes sociales matarán las relaciones sociales. Es todo lo contrario, al menos de momento. La red no sustituye el contacto, simplemente aumenta la probabilidad de encontrar afines. Pero al final, los individuos necesitamos el encuentro físico, analógico, del vis a vis. El valor de un viaje ya no dependerá solo del valor del destino, sino también (o sobre todo) del interés de los turistas y locales que encontremos. El turismo será esencialmente una actividad social, una forma de contactar físicamente en un mundo conectado virtualmente.
Éstos son los escenarios que se dibujaron en la sesión y que intentan huir de los tópicos del presente. El ejercicio puede dar mucho de sí. Y ustedes, ¿qué destinos imaginan en esa guía de 2035?.
Mis diez tesis doctorales sobre turismo favoritas
De la misma forma como todos llevamos un entrenador de fútbol dentro o un crítico de cine, todos creemos saber cómo funciona el turismo. Tal vez por eso, el turismo sea uno de los escenarios más comunes de los tópicos, las frases previsibles y las sentencias gratuitas. Pero el turismo es también un ámbito de estudio que ha ganado en rigor, método y datos. El mejor indicador de esta vitalidad es la proliferación de tesis doctorales dedicadas al turismo. Hace años, el acceso a una tesis era tan laberíntico como la biblioteca que custodiaba Jorge en El nombre de la rosa. Afortunadamente, hoy podemos consultar muchas de ellas desde nuestra casa.
Hay muchas buenas tesis sobre turismo. Y por eso, cualquier selección será siempre imperfecta. De todas formas, éstas son mis tesis turísticas de cabecera. ¿Cuáles son las suyas?.
- Ecosistema del turismo red: Modelo de la Abundancia e Innovación en las Islas Canarias (2010). Turismo líquido, proksumidores, punk trip, turismo red… Nadie ha entrado tan a fondo en el cambio del modelo turístico y sus implicaciones en el sistema de relaciones como Edu William. Su tesis es un icono no sólo de los estudios turísticos, sino también de las nuevas organizaciones sociales.
- Archittetura e urbanità del turismo (2011). Las relaciones entre el paisaje y el turismo siempre han sido antagónicas. Casi siempre nos ha dicho que cuando entra el turismo por la puerta, el paisaje se escapa por la ventana. Por eso, sabeos muy poco sobre cómo es el paisaje turístico y el urbanismo del turismo. Y por eso, es una delicia encontrarse con joyas como la tesis de esta arquitecta italiana, que estudia el caso de Cerdeña.
- Il turismo culturale a Roma. Analisi etnografica del contesto turístico Colosseo – Palatino (2008). Situémonos en Roma. Concretamente a los pies del Coliseo. Y gastemos unos minutos en ver no el monumento, sino el comportamiento de los turistas ante el monumento. Rossi ha dedicado meses a estudiar los gestos, las miradas y los deseos (satisfechos o no) de los turistas ante el icono de Roma, en una tesis que nos ayuda a entender por qué seguimos un ritual turístico, casi siempre sin saberlo.
- Holiday home, sweet home (2001). La segunda residencia es un incómodo gnomo situado en el jardín turístico. No es exactamente turismo, pero un poco sí que lo es. La tesis de Deirdre Quinn pone orden en esta tierra de nadie, propone un buen programa metodológico y lo aplica al caso irlandés. Una tesis ideal para saborear con una buena pinta negra.
- Mirades turístiques a la ciutat (2005). “Empecé a imaginar esta tesis a los pies de la Catedral de Girona”. Así empieza la tesis de Núria Galí sobre el uso social de los turistas en la ciudad de Girona, a los que persiguió sigilosamente por todo el Barrio Viejo de Girona durante dos años. El resultado es una nueva visión del uso social del espacio por parte de los turistas.
- Learning from Venice. What a unique city can teach about aesthetics (2009). Tal vez esta sea la única tesis que se lee como quien lee una novela negra sueca. Una obra maestra sobre la estética, las ciudades y el turismo. Una terapia de choque contra los tópicos. Casi una nueva manera de ver el turismo cultural. Si una tesis tiene que aguijonear en lo convencional, esta es una gran tesis.
- Pratiques touristiques dans la métropole parisienne (2011). París es el centro del universo turístico y la Torre Eiffel es el eje en torno al cual se mueve todo lo demás. La tesis de Gwendal Simon estudia cómo usan la ciudad de la luz los turistas. Su trabajo es una especie de catálogo de lego, un análisis de las piezas necesarias para entender en toda su complejidad la experiencia turística.
- Death, Dying and Dark Tourism in Contemporary Society (2010). El turismo negro es, como la novela negra, un encuentro con los límites de la condición humana, en la orilla que separa la lógica del absurdo y la parodia. De entre los diversos trabajos sobre dark tourism, la tesis de Philip Stone es tal vez la más recomendable. Tiene esa intuición sociológica, tan británica ella, que tanto necesitaríamos en nuestros estudios turísticos.
- Gestión sostenible de la industria turística (2004). A la sostenibilidad turística le pasa un poco lo mismo que a la calidad: Todos es sostenible y, por tanto, nada lo es. Silvia Ayuso ha hecho un ejercicio laborioso de separar el grano de la paja y acotar las prácticas sostenibles en los hoteles, al tiempo que identifica lo que es tan solo mera propaganda. La tesis de Ayuso muestra el valor del rigor conceptual y lo aplica a un campo donde abunda lo frívolo, el alojamiento.
- Barcelona, destinació turística. Promoció pública, turismes, imatges i ciutat (2011). Si Barcelona es la historia de un éxito turístico, también es la historia de un relato. Saida Palou, que ya había deslumbrado con una máster tesis magnífica, detalla en esta tesis el proceso de construcción de la imagen de la ciudad, algo así como La ciudad de los prodigios en versión tesis doctoral.
Hemos asistido a una eclosión de tesis turísticas y, además, podemos acceder por primera vez a este catálogo de talento, de rigor y de innovación. ¿Y vosotros qué opináis?. ¿Cuál sería vuestra selección?.
Reiventar las oficinas de turismo
No somos muy conscientes del valor estratégico de las oficinas de turismo. Los turistas adaptan su itinerario, deciden el acceso a los servicios o fijan su mirada en unos elementos u otros, de acuerdo a los consejos de las OIT. ¿Somos conscientes del valor de estos espacios de gestión de momentos de la verdad?. Y aun más, ¿se han adaptado las oficinas a los cambios del turismo contemporáneo?.
Si volvemos a situar las oficinas de turismo en el centro de la gestión pública del turismo, tenemos que invertir grandes dosis de innovación y creatividad para rediseñarlas. ¿Y si compartimos las propuestas en #new_oit y evaluamos sus posibilidades?. Estas son nuestras diez sugerencias.
1. Redecore
Imaginen una oficina con la estética de una apple store, uno de esos espacios donde te sientes a gusto. O que adapta una vieja pesquera para convertirla en una oficina con vistas al lago. O que se crea un edificio simbólico inspirado en el Titanic… No es solo una cuestión de grandes inversiones y proyectos integrales: Colores imposibles, juegos de luz, muebles atrevidos o simplemente una disposición diferente de los elementos crea un escenario nuevo. Si el espacio no provoca ningún reacción, perdemos una primera oportunidad para captar la atención del visitante, algo así como “Aquí las cosas no serán como usted se imagina”.
2. Siéntense
Olviden los mostradores que separan a los turistas y a los prescriptores. Reciban a los clientes en una mesa y permitan que se sienten. Es una forma de decirles que vamos a dedicarles tiempo y sobre todo que los vamos a escuchar.
3. Opine
Me declaro contrario a la neutralidad de las OIT. Si no puede recomendar ni un restaurante, ni un hotel, ni un apartamento, ¿para qué me sirve?. De hecho, rompemos la neutralidad cuando recomendamos un museo, proponemos un itinerario o seleccionamos unos monumentos (y, por tanto, obviamos otros). La información nunca es neutra y una OIT neutral es un oxímoron.
4. Adapte
¿En cuántas OIT el precriptor explica una y otra vez la misma narración, como una versión del día de la marmota?. Visite esto, vea aquello, baje hasta aquí y contemple eso. Siempre en el mismo orden. Siempre los mismos adjetivos, las mismas frases hechas, las mismas recomendaciones.
Imaginemos que cada turista es un mundo y que parte de sensibilidades, emociones, experiencias y deseos que son casi únicos. Un buen prescriptor es aquél que sabe ofrecer al visitante aquello que realmente le interesa, que es capaz de declinar la información para que el turista sienta que le hablan a él. Y a su circunstancia, como diría Ortega.
5. Personalice
Les voy a confesar una cosa. Como buen geógrafo, me encantan los mapas, y también los planos, y me resulta insoportable ver como el prescriptor destroza con su Pilot el mapa editado. Lo llena de cruces, de textos ilegibles y de itinerarios que ocultan el nombre de las calles. Mientras el prescriptor llena el plano de garabatos, tengo que reprimir con un sudor frío un grito, algo así como “Basta, por Dios”. Antes, cuando había destrozado el plano, yo le pedía otro “sin manchas”, pero con la edad he ganado en prudencia y me llevo el atentado cartográfico sin rechistar.
Ahora imaginemos que el prescriptor dispone de un mapa virtual en una pantalla. A lo mejor la mesa es un tablet (como el ideum) y podemos ir agregando la información que deseemos (rutas, nodos, restaurantes, lugares de copas…). Cuando acaba, me transfiere la información a mi smartphone y además, si quiero, clic, imprime en alta calidad un plano personalizado. ¿Y si los folletos también fuesen personalizados?.
6. Emocione
No les voy a aburrir con teoría sobre tipos de información turística. Iré al grano: La información emocional tiene un impacto muy superior al de la información racional. Ofrecer datos con la frialdad del prospecto de un medicamento provoca indiferencia, en el mejor de los casos. Transmitir la emoción, hacer sonreír, crear empatía generan reacciones inmediatas. No es lo mismo “Desde este punto verá todo el valle” que “Por la tarde, debajo de alguna de estos gigantescos alcornoques, el cielo del valle se llena de todos los tonos del rojo. Regálense un instante mágico, que no van a olvidar”.
7. Enchufe
Las OIT son esencialmente unplugged, desconectadas de la innovación tecnológica. Una oficina enchufada (plugged) no es la que adopta de forma automática cualquier gadget tecnológico, sin evaluar sus posibles efectos secundarios. Lo es si se aprovecha de la tecnología para innovar en los formatos, en los mensajes, en los canales o en las nuevas necesidades de los turistas.
En Bilbao ya han experimentado las posibilidades de la tecnología turística al servicio a la información y los innovadores gestores de turismo de Tarragona están innovando en este sentido y pronto nos sorprenderán con un proyecto modélico. Para las aplicaciones móviles, creo que la apuesta más creativa y solvente es la de synctur.
8. Mute
¿Cuántas oficinas innovadoras se han quedado obsoletas diez años más tarde?. El sobreesfuerzo del rediseño suele ir acompañado de una extraña tendencia al inmovilismo. “Con lo que nos costó, ni nos planteamos modificarlo”. La actitud de los nuevos diseños debe ser mucho más mutante, mucho más versátil. Cualquier nueva operación debe ser beta permanente, adaptado de forma constante a los cambios sutiles de la demanda.
9. Siga la pista
La información que nos puede proporcionar un visitante es capital. Primero nos dicen qué les interesa y se van. Tendríamos que saber qué les ha parecido y cuál es la distancia entre las expectativas y la experiencia real. Las oficinas tienen que seguir la pista de los visitantes y evaluar el consumo efectivo. Nunca fue más fácil: Un perfil en facebook, un correo, un nick en twitter, un móvil son suficientes para iniciar una gestión post-consumo efectiva.
10. Más allá del turismo
La supervivencia de las OIT pasa por una reconversión de sus funciones. En otro post, analizamos las posibilidades de los nuevos entes turísticos (como London&Partners o A tout France), que no solo atraen visitantes, sino también películas, congresos, ferias, inversiones, másters, estudiantes, residentes o agencias europeas. ¿Cómo reconvertir las OIT en gestores del city márqueting?.
Visibilidad y reputación online de los destinos turísticos
Hoy en día son pocos responsables de gestionar destinos turísticos que no consideran la red cómo uno de los principales escenarios sobre el que actuar a nivel de comunicación del destino turístico. En este sentido, la mayor parte de destinos tienen presencia online con web, blogs, facebook, twitter, flickr, youtube,… por lo que deben destinar mucho tiempo a su gestión, incorporando algunos de ellos profesionales (internos o externos) dedicados exclusivamente a esta ardua misión de crear, gestionar y monitorizar la presencia online del destino.
Aunque para desarrollar estas funciones hay multitud de herramientas, diversidad de cursos de formación, además de contenidos públicos en la red con mucha información al respecto, normalmente la parte que tiene que ver con la monitorización o seguimiento de las acciones realizadas queda un poco descuidada: si ese vídeo que hemos colgado ha dado sus frutos, qué ha pasado con esa respuesta que dimos en el muro de Facebook,…
Y es para ayudar en esta fase de monitorización de la visibilidad del destino turístico que la gente de la Fundación IBIT ha elaborado la “Guía metodológica para la gestión de la visibilidad y reputación online de un destino turístico” que se puede descargar en el siguiente enlace. Con esta guía se persigue establecer unos protocolos y criterios que permitan a los gestores de la destinación realizar esta acción de monitorización de manera coherente en el tiempo.
Seguramente, se le podrían añadir más elementos o variar los enfoques de análisis, pero es un buen punto de partida para todos aquellos que están interesados en realizar un seguimiento exhaustivo de su visibilidad online. Con todo esto, me viene a la cabeza un post con fecha de 2007 escrito por Javier Garcia Cuenca sobre la gestión del contenido generado por el usuario. En dicho post, complementado por la multitud de respuestas que generó, se exponían ya algunos de los elementos a tener en cuenta para la gestión de la reputación online. Cómo podrán ver, hemos pasado de 2007 a 2012, pero los principios en términos generales se mantienen.






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