El Reino de Don Quijote

Se trata de un gran complejo urbanístico integrado por espacios turísticos, lúdicos, residenciales y de ocio. Sus promotores lo definen como una ciudad de ocio o un nuevo destino turístico en Europa, donde se combina ocio, cultura, comercio y deporte.

Situado en Ciudad Real (Castilla-la Mancha) ocupará una superficie de 1.250 Has y dispondrá de tres campos de golf, un inmenso centro comercial, spas, restaurantes de alta gama gastronómica, hoteles, un casino construido por la empresa Harrah’s Entertainment (la mayor empresa de casinos del mundo), una gran discoteca, un centro de convenciones y una sala de actuaciones con un aforo para 3.000 personas, en el que actuarán artistas de prestigio internacional.

La oferta lúdica se complementará con el área residencial, con una gama de tipologías de viviendas que irán desde la casa unifamiliar aislada, pasando por los adosados, hasta los bloques de apartamentos. En total 2.068 casas se construirán en la 1ª fase del proyecto. El complejo residencial se ordenará con plazas y edificios institucionales, y se dotará de zonas verdes, centros educativos, centro médico asistencial, área comercial, trasportes públicos, etc. Es la ciudad creada de la nada.

El proyecto pretende adecuarse, además, a las normativas ambientales europeas y españolas. Entre algunas de las estrategias que se van a fomentar está la reducción del consumo de agua mediante sistemas de depuración; filtrado y reutilización del agua en el riego; la utilización de especies de bajo consumo en la jardinería; repoblaciones y mantenimiento de zonas arbóreas; estrategias de ecoeficiencia y diseños bioclimáticos en hoteles y viviendas; gestión de residuos sólidos urbanos; gestión del trasporte colectivo… Es más, según los promotores, el complejo generará sobradamente los caudales necesarios de agua reciclada para el riego, tanto de los campos de golf (que se basan en un diseño de topología desértica con la utilización de especies arbóreas y vegetales de bajo consumo hídrico) como de las zonas ajardinadas.

¿Será el Reino de Don Quijote la capital española del entretenimiento? ¿Se trata de una burda copia de Las Vegas a la española? ¡Quién lo sabe! Sin duda se trata de un proyecto al que no van a faltar ni retractores ni defensores.

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Turismo submarino

El debate turístico sobre la escasez de suelo parece haber encontrado un antídoto no apto para reumáticos. Poseidon Resort es un proyecto vanguardista ideado por un magnate de los negocios turísticos, que parece un remake de los sueños del Capitán Nemo. El complejo estará ubicado en el escenario polinésico de las islas Fidji. Hasta la fecha, apenas existían un par de entornos submarinos habitables, como el Aquarius de Florida o el Jules Undersea Lodge (un escenario absolutamente kischt, que plantea incluso bodas submarinas).

El Poseidon Resort da un paso más allá: crea un espacio submarino formado por suites individuales y por ofertas de ocio colectivas, como el golf, el tenis, la lectura, el fitness y (por supuesto) la natación. La utilización de nuevos materiales y un eficaz tratamiento de la presión permite crear un entorno que minimiza los efectos negativos de la profundidad (prometen un nivel de confort de 6:1). El complejo combina el hotel submarino con la oferta de villas en un entorno insular, convenientemente privatizado, donde se ubican 48 bungalows. Si quiere impresionar a su pareja con una semana en remojo, debe preparar unos 30.000 dólares. Con el precio, incluyen dos noches bajo el mar y cuatro más en los bungalows insulares. Puede acceder a los servicios complementarios, como viajes submarinos, scuba, amenas conferencias científicas (¿se lo imaginan?) o curso de cata de vinos. Y si quieren celebrar su 40 aniversario a lo grande, la reserva semanal de todo el complejo les va a costar un millón de euros. En un contexto de innovación y singularidad, también hay espacio para la excentricidad y el onassismo. ¿Cuál será la próxima frontera?.

El babymoon

Babymoon

¿Quién dice que en el turismo todo está inventado?

Una nueva y emergente tendencia del mercado turístico es el babymoon, que consiste en un viaje diseñado específicamente para parejas que están a punto de ser padres. Como si se tratara del último viaje antes de un largo período de letargo, las parejas embarazadas pueden disfrutar de sus últimas vacaciones.

Agencias de viajes, tour operadores, hoteles, resorts…, la industria turística en pleno ha visto en este nicho de mercado un nuevo mar de posibilidades. Por ello son muchas las empresas que ponen a disposición de los futuros papás todo tipo de paquetes que incluyen paseos, masajes, tratamientos de relax, comidas especiales y caprichosas (chocolates, dulces, frutas…), rutas de compras para bebés, cenas románticas y un sinfín de posibilidades.

Esta iniciativa procedente de Estados Unidos, está anclando fuerte en el mercado europeo de viajes. Entre algunas de las propuestas destacan las de la pionera agencia Liberty Travel en este tipo de viajes; o las ofertas de vacaciones en hoteles y complejos de lujo de la empresa Baby Moon o las de BabyMoon Finder. También, la cadena Hotel Club propone una serie de destinos y estancias ideales para este tipo de turismo, como fines de semana en Londres o relax y puestas de sol en Santorini. No menos interesante es el pack babymoon del Renaissance Chancery Court de Londres con una propuesta gastronómica sólo apta para premamás (mini-pasteles, selección de quesos, variedad de dulces, desayuno en la cama…). En Tenerife el spa Sheraton La Caleta que, a parte de los tratamientos prenatales, sugiere la suite parejas para que los futuros padres puedan disfrutar de los mismos tratamientos. También, el hotel Lopesan Costa Meloneras de Gran Canaria, se caracteriza por un programa de dos noches con invitación para un menú romántico en el restaurante con vista al mar, regalo de una almohada premamá, masaje futura mamá de una hora, sesión de aromaterapia para el papá y lote de productos dulce espera.

No es de extrañar que haya aparecido incluso una guía para babymooners, donde se pueden elegir desde salidas cortas a sitios cercanos hasta desplazamientos a lugares exóticos y lejanos.

Por cierto, los médicos recomiendan viajar durante el segundo semestre del embarazo.