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Toronto Trending

A veces, un proyecto es la antesala de una iniciativa mucho mayor; quiero decir que sorprende más por lo que antecede que por lo que enseña realmente. Turismo de Toronto ha creado una aplicación muy estética, que permite seguir los tweets relacionados con la vida de Toronto, Toronto is Trending. Nos gusta la imagen de los bocadillos que vinculan un tweet con una persona que atraviesa una calle de la ciudad. Y nos gusta sobre todo la aplicación city view, que permite ubicar en un mapa la actividad recreativa de la ciudad…

Seguramente, las webs turísticas del futuro se van a parecer mucho a esta propuesta de Toronto.

La conversación entre turistas

Hasta hace muy poco, twitter era una herramienta de comunicación entre turistas y prescriptores. De hecho, la página twisitorcenter es un registro de la identidad digital de las oficinas de turismo de todo el mundo. El turista sigue a este perfil, le puede preguntar cuestiones sobre la ciudad, ampliar información, seguir la conversación…

Pero lo que vemos en Toronto es algo mucho más innovador. En este caso, seguimos la conversación entre “usuarios” de la ciudad. ¿Se imaginan un hashtag que vincule a los turistas que están visitando (o piensan visitar o han visitado) un destino?. Turistas que comparten just in time sus impresiones sobre un museo, un restaurante o el servicio de un hotel. La conversación entre turistas, pre-turistas y post-turistas será el ágora de la imagen turística de un destino.

Folksonomía turística

La relevancia en twitter es muy espontánea, de manera que los trending topics (TT), es decir las cuestiones de actualidad, oscilan de líderes internacionales, problemas geopolíticos o catástrofes naturales a grupos de música emergentes, personajes del día o programas de televisión. Desde hace tiempo, podemos seguir los TT “locales”, es decir, los temas de actualidad en un determinado ámbito geográfico.

La idea de Toronto trending es que los usuarios construyen su propia nube de etiquetas, como una folksonomía. ¿Se imaginan la potencia de esta idea en un destino?. Piensen en que de forma constante los turistas aportan tags que crean las cuestiones relevantes a cada momento, un evento, un monumento, un artista callejero, el colorido de un mercado o la suciedad de las calles o la inseguridad de un barrio.

Geoinformación

La información asociada a un par de coordenadas está revolucionando la forma como estructuramos la información turística. Ahora, un criterio de organización de la información es dónde se encuentran los elementos y, por lo tanto, cuan cerca o lejos están de mi posición. Tengo hambre, son las 14 horas y me gustaría un italiano. Que el restaurante se halle a pocos minutos de mi posición es un factor de decisión más. Y una buena forma de presentar los resultados de la búsqueda (query).

Pero ahora imaginemos que podemos cartografiar la actividad de los turistas, tanto la efectiva (he comido aquí) como la potencial (he reservado en este restaurante). Si disponemos de esta información, la cartografía de las decisiones de los turistas on line puede ser un criterio de decisión esencial. Se trataría de la suma de un prescriptor social (como tripadvisor) y una base cartográfica (como google maps), que es lo que podemos ver en el CityView del TorontoTrending. ¿Se imaginan la potencia de una aplicación que permite ver en el mapa los nodos más visitados, mejor valorados, más fotografiados o recomendados de las últimas tres horas?.

No es la mejor página del mundo, pero es posible que el Toronto Trending sea el boceto de las páginas turísticas del futuro. Geoinformadas, sociales y basadas en la folksonomía de los turistas. Los cambios ya están aquí. Y nos gustan.

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Turismo y compras

Estos días ha sido noticia el flamante edificio de las Arenas de Barcelona, la vieja plaza de toros reconvertida en un complejo comercial. La apuesta arquitectónica de Barcelona ha permitido incorporar nuevos iconos urbanos en el paisaje turístico (como ya comentamos en clan-destinos) y ha merecido la atención del Financial Times. La oferta comercial de Barcelona juega entre los ejes urbanos (organizados en el Shopping Line) y los nodos comerciales, como La Maquinista, Glòries, El Triangle, Illa Diagonal o las Arenas.

Turismo y compra

La actividad comercial es un componente muy relevante en el comportamiento de los visitantes, especialmente en el turismo urbano y metropolitano. Las compras son una de las motivaciones esenciales entre los turistas de Hong Kong, Dubai o Londres. En Singapur, una de las cinco ciudades más visitadas del mundo, extiende una de las mayores concentraciones comerciales del mundo en el Orchad Road. Y éste es uno de los principales argumentos turísticos de la ciudad asiática. Los establecimientos comerciales urbanos conviven con la oferta gastronómica y de ocio para crear corredores turísticos, esenciales en la vitalidad turística de un destino.

Shopping malls

Los centros comerciales (shopping malls) son espacios cerrados, organizados de forma centralizada, compuestos por grandes almacenes, que actúan como anclas del complejo, y pequeñas tiendas frecuentemente franquiciadas. El primer shopping mall, Southdale Center, fue creado en 1956 por el arquitecto austriaco Víctor Gruen en un suburbio de Edina. El primer centro recogió no sólo los principios formales de estas nuevas estructuras, sino también los principios sociales y geográficos: Los shopping mall se sitúan en las áreas perirubanas, donde crean un espacio de relación social, al margen del espacio en el que se sitúan. Por eso, la importación de los centros comerciales americanos puso en peligro la viabilidad del comercio urbano tradicional. Y en las ciudades turísticas alteró los corredores comerciales clásicos.

Los nuevos shopping malls

A partir de los años 90, los centros comerciales diseminados por los inmensos suburbios norteamericanos parecen entrar en una crisis del modelo. Y ello motivó una profunda mutación de los centros comerciales, que tendrá un efecto directo sobre el turismo urbano. La primera respuesta fue la introducción de ofertas de ocio en el catálogo de servicios de los centros: cines, restaurantes, salas de ocio, parques de atracciones, espacios deportivos… El Dubai Mall es el mayor complejo mundial y acoge un acuario, un pista de hielo, un gigante de los juegos electrónicos o un parque temático en su interior. Mentrocentre, en el corazón de Inglaterra, tiene una superficie de ocio superior a la comercial. Y el West Edmonton Mall dispone de un parque temático, un parque de atracciones, un parque acuático y diversas atracciones vinculadas con el agua.

La segunda estrategia fue la irrupción de los shopping malls en el centro de las ciudades, alterando el principio suburbano de los centros originales. La cadena canadiense Eaton fue una de las primeras en adoptar la localización central, de manera que los complejos actuasen como dinamizadores urbanos. La estructura urbana de Montreal pivota sobre los centros urbanos, como Eaton, Desjardins, Cours Mont-Royal o el imponente Les Promenades de la Cathedrale. En España, El Corte Inglés ha actuado como un ancla de los distritos comerciales, a pesar de la competencia con el comercio urbano.

Turismo y centros comerciales

Los centros comerciales se han integrado como nodos turísticos a veces con la capacidad de atracción de una catedral o un gran museo. En algunos casos, estos centros comerciales tienen una localización periférica y arrastran una parte del consumo comercial que tenía lugar en los centros urbanos. Éste es el caso de La Roca Village, un potente imán turístico que actúa en detrimento de la oferta comercial urbana de Barcelona o las estrategias comerciales del Sur de Madrid. En otros casos, los nuevos centros se sitúan en espacios centrales o refuerzan la estrategia de nuevas centralidades urbanas. Arenas Barcelona puede jugar un papel muy eficiente como rótula entre el eje de ocio del Paralelo de Barcelona, la Feria de Barcelona y el potente eje comercial de la Calle de Sants.

Murales de twitter, carteles turísticos

Sabemos que el turismo 2.0 lo está cambiando todo. Nuevos productos, nuevas formas de comercialización, nuevas demandas, nuevas estrategias… Pero tal vez la promoción se mueve aún en las coordenadas 1.0, algo así como “Ven a verme, que es muy bonito“. Los más osados intentan integrar las redes sociales en las estrategias de promoción turística e incluyen los comentarios (positivos y negativos) en las webs. En estas páginas hemos hablado de Suecia, de Escocia o de la Costa Brava que, por cierto, estrena un blog que dará que hablar.

Pero lo de Turismo de Canadá es sencillamente espectacular. La Comisión de Turismo de Canadá (no se pierdan los recursos que ofrecen en su web) ha ideado unos carteles turísticos formados por la opinión de los turistas, transmitidas vía twitter. Estos paneles inmensos han ocupado diversas ciudades de los Estados Unidos y en ellas los transeúntes han podido interactuar con los usuarios y los gestores públicos. En este vídeo tienen una demostración de la imaginativa estrategia comercial.

http://www.youtube.com/v/HypOO2Tqs2o?fs=1&hl=es_ES

Aplicaciones 2.0 en British Columbia

Seguramente uno de los destinos que más avanzan en la incorporación de contenidos generados por los usuarios en sus Websites oficiales es British Columbia en Canadá (se puede seguir la evolución aquí). En dicha organización trabaja William Bakker (director de eBusiness) el cual tiene un blog en el que comparte sus experiencias en estos ámbitos.

En el Web oficial del destino ya se integro hace un tiempo a los blogs como un espacio para compartir información más allá de la oficial. Estos blogs – posts (también hay algún podcast) actúan a modo de consejos y son generados por personal propio de Tourism British Columbia y por los usuarios o travellers, pudiéndose ordenar por actividades y localizaciones.

Lo novedoso en este caso es que han creado un widget que permite a los gestores de destinos y operadores de la zona incorporar en sus páginas aquellos contenidos generados en los blogs de HelloBC.com que tengan relación con su zona o actividades. Evidentemente, también pueden incorporar todos los contenidos. De esta manera, se da respuesta a una demanda de un sector turístico que ve como su entorno evoluciona y tiene la necesidad de generar este tipo de contenidos pero muchas veces no sabe cómo hacerlo o no tiene las herramientas/formación/recursos adecuados.

Con esta iniciativa, además de ser un ejemplo de cooperación y de trabajo entre actores del destino, puede ayudar en cierto modo a evitar la aparición del pseudo ugc, aunque es cierto que hay un riesgo en la generación de contenido duplicado.

Sea como sea, es una acción que da un paso más en el aprovechamiento del concepto 2.0 en el sector turístico y en cómo los destinos turísticos se posicionan en dicho ámbito. Además, se aprovecha la capacidad técnica y económica de la entidad más fuerte para dar servicio a los que estarían por debajo.

Lo dicho, a seguirles los pasos…

¿Es interesante el UGC para los destinos turísticos?

ugc.gif

User Generated Content, o lo que sería el contenido creado por usuarios finales mediante diferentes medios como blogs, forums, wikis, comunidades sociales,… una (nueva) tendencia general que, en términos de gestión de un destino turístico, implica cambios en el tratamiento de la información y en como se interactúa con el turista. 

Aunque con intensidades diferentes, destinos como Suecia, Canadá, Austria, Arizona, Inglaterra, Suiza,… ya han empezado a establecer conversaciones con el turista, pero se podría decir que una gran mayoría está aún en una fase 1.0 o 1.5 esperando ver la evolución de esta tendencia y sus efectos peligros. No hay que olvidar que, generalmente, los destinos turísticos están gestionados por entidades públicas (con o sin relación con el sector privado) tradicionalmente poco amigas del riesgo y la innovación. Seguramente les pasa lo que explicaba recientemente Carlos Barrabés en una entrevista en El País, “hay gente que cuando le hablas de la Web 2.0 te mira con la misma desconfianza que cuando se hablaba de Internet en 1998; pero sólo es el mismo bicho 10 años después”.

Para los gestores indecisos, pueden hacer un seguimiento del proyecto sueco en el blog corporativo, donde verán que como mínimo se puede obtener una gran cantidad y calidad de información… 

Con todo, es evidente que la decisión de un destino turístico de entrar en el mundo del UGC conlleva ciertos riesgos. Entre ellos encontraríamos el romper la imagen de neutralidad que se le supone a un espacio oficial, la dificultad para controlar la opinión de los usuarios y su impacto en los otros clientes de la destinación (los proveedores locales), la inversión en recursos económicos/técnicos/humanos para crear y mantener un entorno adecuado sin saber si será sólo una moda,…

Pero, por otra parte, los beneficios que puede generar hacer este paso al frente seguramente compensan los riesgos. De hecho, sólo hay que ser consciente de ellos y pensar un poco en acciones para intentar reducirlos. En la parte positiva se podría hablar de una mayor variedad y profundidad de contenido, imagen de innovación y lideraje, incremento de visitas y de su interacción con la Web, mejor percepción entre los consumidores por permitirles participar, creación de marca, mejorar las ratios de reserva, gestionar la reputación online del destino,…

En definitiva, parece que tomar la decisión de hacer un paso al frente y sumar esta estrategia a las acciones más “tradicionales” (ferias, folletos, posicionamiento online, viajes de prensa…) se queda en la parte positiva de la balanza.

Pero aún así, como bien dice Joe Buhler, seguramente la pregunta principal antes de empezar reside en como consigue el destino atraer a estos creadores de contenidos y que la audiencia participe activamente para ser útil a los futuros visitantes. De hecho, ¿cuántos de ustedes son “fans” de un destino turístico? Es decir, seguramente participaran antes en comunidades como TripAdvisor, Travbuddy, Viademus, Viajeros… que en la del propio destino.

También añadiría otra pregunta: ¿se deben integrar o no estas comunidades en las páginas oficiales del destino?. Si se fijan, la mayoría de proyectos sólo coexisten con la Web oficial y algunos ni los relacionan, cuestión que me gustaría tratar de manera más detallada en próximos posts…

Espacios turísticos, espacios con turistas

En la compleja geografía actual, podemos identificar espacios con turistas y espacios turísticos, pero ya no hay espacios sin turistas. Una de las mutaciones más sorprendentes del turismo contemporáneo es su insaciable capacidad colonizadora. No hay ningún espacio que pueda proclamar su inmunidad. Los centros comerciales de Canadá, las fabelas de Río, las minas abandonadas o las islas desiertas… todos los lugares (incluso los no-lugares) han sido engullidos por las nuevas migraciones turísticas.

Sólo algunos de estos espacios asumen la condición de espacios turísticos. En ellos, el turismo ha modelado una estructura territorial específica que deforma la estructura precedente y crea signos turísticos que el visitante reconoce como tales. Una de las paradojas más curiosas de estos espacios turísticos es que aunque se esfuerzan en presentarse como lugares únicos, como escenarios alternativos a los destinos en competencia, deben organizarse de acuerdo a una serie de parámetros universales.

No se trata sólo a la organización estándar de los hoteles o la aparición de firmas transnacionales (Hilton y Sheraton, Hertz y Avis, McDonald’s y Burger King, Disney y Warner Bross), que crean en cualquiera de estos espacios una sensación de dejà vu. De hecho, las reglas del juego territorial de los espacios turísticos son mucho más rígidas de lo que su aparente diversidad parece sugerir.

En primer lugar, los espacios turísticos son espacios fragmentados que rehuyen la lógica compacta de las ciudades tradicionales y adoptan la forma de un espacio mosaico (urbanizaciones, hoteles, camping, parques acuáticos, cada uno con su propia lógica espacial). Seguramente como consecuencia de eso, los espacios turísticos tampoco se estructuran a partir de un centro, sino que en la mayoría de casos son sólo periferias sin centros (son según el término de Soja exópolis, “ciudades sin”). En tercer lugar, los espacios turísticos (Cancún o Lloret, Escaldes o Las Vegas) rompen los límites entre el espacio público y el espacio privado, entre el escenario de socialización y el escenario de la intimidad. Pero seguramente la lectura espacial más evidente de los espacios turísticos es la negación del territorio en el que se sitúan. Estos complejos estándar no tienen una conexión funcional o estética con el espacio que les rodea; son literalmente utopías (ou-topós, sin lugar) porque no han crecido en el territorio, sino a pesar del territorio.

Volvamos a los espacios con turistas, Éstos se presentan a sí mismos como baluartes de la autenticidad, porque la presencia de turistas no ha alterado de forma significativa la estructura territorial del lugar. Con todo, esta inmunidad es sólo aparente. En los espacios con turistas, los visitantes consumen sólo una ínfima parte del territorio (la medina de Túnez, el triángulo Pont Vecchio – Duomo – Uffizi, la ciudad antigua de Cáceres o Girona…). En un proceso que sigue la tensión “frente-dorso” descrita por Goffman, los residentes abandonan estos espacios de consumo turístico (el frente) y se refugian en el espacio “real” (el dorso), lejos del afán voyeurista de los turistas. Y estos frentes turísticos (desprovistos del elemento básico de la ciudad, que son los ciudadanos) devienen sólo la re-producción de la imagen que proyectan para su consumo efímero.

Hoteles singulares

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En un contexto en el que la innovación y la singularidad son la base de los nuevos turismos las empresas de alojamiento resurgen con fuerza y originalidad. Los hoteles del siglo XXI están cambiando su fisonomía y sus funciones. Son hoteles que ofrecen a sus huéspedes nuevas experiencias y vivencias. Las estancias en dichos hoteles se convierten en el sustituto del viaje y acaban siendo la competencia directa de los destinos turísticos más atractivos.Entre alguna de las propuestas más innovadoras está la del Ice Hotel en Suecia y la de su hermano menor en Canadá. Impresionantes estructuras de hielo donde el más mínimo detalle está minuciosamente tallado en este material. No menos interesante es poder dormir en un faro. En el Lighthouse de Harlingen de Holanda o en el Saugerties Lighthouse es posible.

Otra opción interesante es la del Fantasyland Hotel. La originalidad de este establecimiento reside en que todas las habitaciones se han tematizado. El hotel Das Park es una curiosa propuesta para los más atrevidos. Las habitaciones de este hotel están construidas a partir de las tuberías de hormigón del alcantarillado público. También, si uno se atreve puede dormir en la celda de una cárcel o en un submarino Aquarius. Otra alocada iniciativa es la que plantea la compañía Suite Movil SL con el primer hotel móvil del mundo, un vehículo de alta tecnología que se convierte en un hotel 5 estrellas.

La cadena Unusual Hotels of the World ofrece una clasificación de hasta 20 posibles categorías. Entre las más originales están el grupo de los hoteles inclasificables, donde uno puede dormir en el interior de un enorme perro beagle en el Dog Bark Park inn o en el original complejo neozelandés donde uno tiene la opción de alojarse en un avión, un tren o un refugio subterráneo. Otra de las categorías más atrayentes es la de los hoteles cabañas con curiosas propuestas como la Crag’s Wild Canopy Reserve, el Tree Top, el Ariau Amazon Towers Hotel en Brasil o el Parrot Nest.

Ya sea dormir en un árbol, en una prisión, bajo tierra o sumergido, está claro que los hoteles del siglo XXI aportan valor añadido a la experiencia turística y demuestran el valor de la creatividad.