Turismo(s) [para] diferente(s) en Barcelona

Como casi cada verano, aprovechamos el calor para escribir algún post un poquito más ‘fresco’ y menos serio… si es que somos realmente serios alguna vez en Clan-destinos!

Hace un tiempo la Doctora Livingstone nos sorprendía con  la última ‘innovación‘ en turismo: ¿Se aburre su peluche en verano? ¿No sabe qué hacer con él ni tiene con quién colocarlo durante los fogosos meses estivales?  Pues muy sencillo: ¡mándelo a hacer turismo! Esta empresa de Barcelona empezó el año pasado a ofrecer excursiones para que peluches de todo el mundo puedan conocer todos los rincones de la ciudad de Barcelona.

No se trata de la única excentricidad que surge como resultado de unir los conceptos ‘turismo’ y ‘Barcelona’.  Efectivamente, no se vayan todavía porque ¡aún hay más!

Por ejemplo, existe un producto del que ya nos hicimos eco en clan-destinos, consistente en convertir los cementerios en lugares ideales para hacer visitas turísticas guiadas, poniendo el énfasis en aspectos artísticos, históricos, etc. Como no, Barcelona se apuntó también a esta moda.

Barcelona rebelde es otra iniciativa peculiar, que tiene como objetivo ofrecer visitas guiadas temáticas a la ciudad, todas ellas entorno a hechos históricos relevantes de los siglos XIX y XX, y donde la principal protagonista es siempre la clase obrera. Barcelona oculta es otro ejemplo de mirada diferente y tematizada a la ciudad.

Rutas literarias o rutas cinematográficas. Rutas en segway, en triciclos, o Vespa&Tapas, todo vale. Y si uno no sabe dónde alojarse, además de los hoteles de la ciudad, puede escoger también entre otras opciones más originales.

En definitiva, en la red se pueden encontrar muchos blogs y webs que hacen sus propias propuestas para conocer la ciudad y sus alrededores, de día y de noche, a pie o en vehículo, solos o acompañados, etc. Sólo es cuestión de escoger el que se acerque más a nuestros intereses.

Ah! Y por último, sea cual sea nuestra elección, por supuesto vamos a disponer de un inmenso elenco de posibilidades tecnológicas para enriquecer nuestra visita gracias a nuestro móvil. Como no…

Lonely Planet 2035

Uno de los clandestinos ha participado en el evento TEDx de la UdG. Como saben, el TED es una serie de presentaciones compartidas sobre “ideas que merecen la pena ser compartidas”. Su catálogo de temas es tan amplio como lo sea nuestra imaginación, desde nuevas energías al valor curativo de la poesía. Decíamos que en uno de estos eventos, se infiltró un clandestino y propuso el siguiente interrogante: ¿Qué nuevos destinos aparecerán en la Lonely Planet de 2035, si es que entonces aún hay guías?. Éstas son algunas de sus conjeturas.

Espacios desturistificados

En un universo colmatado de destinos turísticos, donde casi será imposible imaginar un lugar sin turistas, aquellos espacios que sean capaces de ocultar su condición de espacios turísticos tendrán un elemento de competitividad. Ésta será una curiosa paradoja del futuro, tal vez: Cuanto menos turístico parezca un destino, más atractivo turístico tendrá.

Turistas locales

A medida que se borran las fronteras entre el espacio habitual y el espacio extraordinario, ya no será tan evidente que los turistas deban abandonar su espacio ordinario para gozar de experiencias extra-ordinarias. En un contexto en el que todos somos un poco forasteros, tendrá mucho sentido la aparición de turistas inmóviles, es decir, turistas locales. El turismo podría ser entonces más bien una actitud, una forma de mirar el lugar, más que una forma de cambiar de lugar. Y todo ello, claro, con el telón de fondo de un transporte cada vez más costoso.

Espacios rosebud

¿Recuerdan rosebud?. Es, en buena medida, la metáfora del instante en el que fuimos felices, como la alegría de una tarde de la infancia en un trineo. En una sociedad de hiper-movilidad, donde cambiaremos varias veces de lugar de trabajo, de residencia, de estudios, de ocio… los lugares se asociarán a instantes más o menos memorables. En otras palabras, nuestra biografía se asociará a nuestra geografía. Los destinos turísticos apelarán más a la vivencia de un lugar que al propio lugar. Seremos donde estaremos. Nuestra identidad se forjará a partir de nuestro periplo geográfico.

Espacios híbridos

Aunque los costes del transporte puedan crecer, las ideas continuarán fluyendo a un ritmo vertigonoso. En un mundo conectado, las ideas, los patrones estéticos, los iconos, las gastronomías las imágenes, los diseños irán de un lugar a otro y serán consumidos por redes de ciudadanos. Los espacios que sean capaces de recoger esta creatividad que fluye serán más atractivos que los espacios encerrados en su propia realidad. Los espacios híbridos deben saber combinar la identidad local con la creatividad universal.

Espacios de encuentro

Hay quien vaticina que las redes sociales matarán las relaciones sociales. Es todo lo contrario, al menos de momento. La red no sustituye el contacto, simplemente aumenta la probabilidad de encontrar afines. Pero al final, los individuos necesitamos el encuentro físico, analógico, del vis a vis. El valor de un viaje ya no dependerá solo del valor del destino, sino también (o sobre todo) del interés de los turistas y locales que encontremos. El turismo será esencialmente una actividad social, una forma de contactar físicamente en un mundo conectado virtualmente.

Éstos son los escenarios que se dibujaron en la sesión y que intentan huir de los tópicos del presente. El ejercicio puede dar mucho de sí. Y ustedes, ¿qué destinos imaginan en esa guía de 2035?.

Visibilidad y reputación online de los destinos turísticos

navegando sobre niebla_Rhodophyta_FlickrHoy en día son pocos responsables de gestionar destinos turísticos que no consideran la red cómo uno de los principales escenarios sobre el que actuar a nivel de comunicación del destino turístico. En este sentido, la mayor parte de destinos tienen presencia online con web, blogs, facebook, twitter, flickr, youtube,… por lo que deben destinar mucho tiempo a su gestión, incorporando algunos de ellos profesionales (internos o externos) dedicados exclusivamente a esta ardua misión de crear, gestionar y monitorizar la presencia online del destino.

Aunque para desarrollar estas funciones hay multitud de herramientas, diversidad de cursos de formación, además de contenidos públicos en la red con mucha información al respecto, normalmente la parte que tiene que ver con la monitorización o seguimiento de las acciones realizadas queda un poco descuidada: si ese vídeo que hemos colgado ha dado sus frutos, qué ha pasado con esa respuesta que dimos en el muro de Facebook,…

Y es para ayudar en esta fase de monitorización de la visibilidad del destino turístico que la gente de la Fundación IBIT ha elaborado la “Guía metodológica para la gestión de la visibilidad y reputación online de un destino turístico” que se puede descargar en el siguiente enlace. Con esta guía se persigue establecer unos protocolos y criterios que permitan a los gestores de la destinación realizar esta acción de monitorización de manera coherente en el tiempo.

Seguramente, se le podrían añadir más elementos o variar los enfoques de análisis, pero es un buen punto de partida para todos aquellos que están interesados en realizar un seguimiento exhaustivo de su visibilidad online. Con todo esto, me viene a la cabeza un post con fecha de 2007 escrito por Javier Garcia Cuenca sobre la gestión del contenido generado por el usuario. En dicho post, complementado por la multitud de respuestas que generó, se exponían ya algunos de los elementos a tener en cuenta para la gestión de la reputación online. Cómo podrán ver, hemos pasado de 2007 a 2012, pero los principios en términos generales se mantienen.

Trabajar como turista

 

¿Quién contrataría a unos turistas? Pues en éste caso, alguien interesado en promocionar la calidad de sus establecimientos… La oferta no se esconde: se trata de una ingeniosa (y económica) campaña de publicidad. No es un blogtrip, ni ninguna otra cosa. El modus operandi es aparentemente muy sencillo: contrato a unos turistas para que visiten mis establecimientos, y lo vayan difundiendo todo por las redes; pongo a su disposición un cochazo, Tablet y móvil de última generación, y a correr. El viaje durará 3 semanas (termina el 13 de noviembre), y sus jóvenes protagonistas, Alba Danés y Laura Saula,  tienen todos los gastos pagados y además un sueldo de 1.000 euros… Eso si, el BMW lo tienen que devolver…

La oferta de trabajo se publicó en Infojobs y Linkedin, y como era de esperar, tuvo una gran acojida, con más de 2.000 solicitudes. Decía algo así: “El objetivo es realizar un cuaderno de bitácora, explicativo de todos los lugares y diario, a través de todas las redes sociales sobre el viaje y los establecimientos certificados distinguidos”. Igualmente, su página en facebook está siendo bastante concurrida.

También es cierto que no es nada nuevo. El Departamento de Turismo del estado australiano de Queensland lanzó una campaña similar en forma de concurso, cuyo ganador consiguió un contrato de trabajo remunerado con un sueldo de 100.000 dólares por vivir como turista en una isla tropical durante seis meses. La campaña publicitaria formaba parte de una estrategia de marketing para paliar la caída de visitantes extranjeros a Australia, al mismo tiempo que promocionar la isla de Hamilton, la Gran Barrera de Coral y las playas tropicales de Queensland.

Compartir información, la base de la mejora turística

Hace mucho tiempo que oigo a las organizaciones y a los empresarios que el compartir información es algo útil para mejorar individual y colectivamente. De hecho, en cada jornada, simposio, congreso,… se organizan improvisados grupos de profesionales que comparten dudas, enfados, preocupaciones y, aunque poco, alegrías. Y, normalmente, este hecho de compartir se acaba con el fin del evento ya que después se mantiene poco el contacto con el resto del sector.

Por este motivo encuentro interesante la ya veterana iniciativa de VisitBritain de ofrecer un espacio de colaboración para los participantes en el programa de Calidad de VisitEngland. La web, Accommodation Know How, es la traslación del Pink Booklet (la guía sobre legislación sobre alojamiento turístico en Inglaterra) al espacio web. Este paso ha permitido que, además de que los contenidos sean más accesibles (24/7) y actualizados, se incorporen funcionalidades muy útiles para el empresario turístico cómo las alertas vía correo cuando hay una novedad en alguna legislación o recibir noticias sobre  el sector de manera regular.

Pero la funcionalidad mas interesante es sin duda el espacio de debate dónde compartir, discutir, preguntar, acerca del día a día de la gestión de un establecimiento turístico. Y aunque para participar en el debate hace falta formar parte del programa de Calidad, quién no esta en el programa si puede ver las diferentes discusiones y por tanto beneficiarse en cierto modo del conocimiento compartido. Seguramente muchos diréis que funcionalidades cómo esta existen también en otras asociaciones, estamentos turísticos e incluso a nivel espontaneo cómo fue el caso de Turismo 2.0 en sus inicios, y es cierto. Pero no he encontrado muchos ejemplos de asociaciones o organizaciones turísticas dónde se permita ver el contenido a los que no son miembros (es decir, que generalmente no pagan), elemento que encuentro de vital importancia a la hora de conseguir convencer a nuevos miembros ya que sirve para demostrar que se esta aportando valor añadido a quién forma parte de una u otra asociación.

¿ Conocéis ejemplos?

Toronto Trending

A veces, un proyecto es la antesala de una iniciativa mucho mayor; quiero decir que sorprende más por lo que antecede que por lo que enseña realmente. Turismo de Toronto ha creado una aplicación muy estética, que permite seguir los tweets relacionados con la vida de Toronto, Toronto is Trending. Nos gusta la imagen de los bocadillos que vinculan un tweet con una persona que atraviesa una calle de la ciudad. Y nos gusta sobre todo la aplicación city view, que permite ubicar en un mapa la actividad recreativa de la ciudad…

Seguramente, las webs turísticas del futuro se van a parecer mucho a esta propuesta de Toronto.

La conversación entre turistas

Hasta hace muy poco, twitter era una herramienta de comunicación entre turistas y prescriptores. De hecho, la página twisitorcenter es un registro de la identidad digital de las oficinas de turismo de todo el mundo. El turista sigue a este perfil, le puede preguntar cuestiones sobre la ciudad, ampliar información, seguir la conversación…

Pero lo que vemos en Toronto es algo mucho más innovador. En este caso, seguimos la conversación entre “usuarios” de la ciudad. ¿Se imaginan un hashtag que vincule a los turistas que están visitando (o piensan visitar o han visitado) un destino?. Turistas que comparten just in time sus impresiones sobre un museo, un restaurante o el servicio de un hotel. La conversación entre turistas, pre-turistas y post-turistas será el ágora de la imagen turística de un destino.

Folksonomía turística

La relevancia en twitter es muy espontánea, de manera que los trending topics (TT), es decir las cuestiones de actualidad, oscilan de líderes internacionales, problemas geopolíticos o catástrofes naturales a grupos de música emergentes, personajes del día o programas de televisión. Desde hace tiempo, podemos seguir los TT “locales”, es decir, los temas de actualidad en un determinado ámbito geográfico.

La idea de Toronto trending es que los usuarios construyen su propia nube de etiquetas, como una folksonomía. ¿Se imaginan la potencia de esta idea en un destino?. Piensen en que de forma constante los turistas aportan tags que crean las cuestiones relevantes a cada momento, un evento, un monumento, un artista callejero, el colorido de un mercado o la suciedad de las calles o la inseguridad de un barrio.

Geoinformación

La información asociada a un par de coordenadas está revolucionando la forma como estructuramos la información turística. Ahora, un criterio de organización de la información es dónde se encuentran los elementos y, por lo tanto, cuan cerca o lejos están de mi posición. Tengo hambre, son las 14 horas y me gustaría un italiano. Que el restaurante se halle a pocos minutos de mi posición es un factor de decisión más. Y una buena forma de presentar los resultados de la búsqueda (query).

Pero ahora imaginemos que podemos cartografiar la actividad de los turistas, tanto la efectiva (he comido aquí) como la potencial (he reservado en este restaurante). Si disponemos de esta información, la cartografía de las decisiones de los turistas on line puede ser un criterio de decisión esencial. Se trataría de la suma de un prescriptor social (como tripadvisor) y una base cartográfica (como google maps), que es lo que podemos ver en el CityView del TorontoTrending. ¿Se imaginan la potencia de una aplicación que permite ver en el mapa los nodos más visitados, mejor valorados, más fotografiados o recomendados de las últimas tres horas?.

No es la mejor página del mundo, pero es posible que el Toronto Trending sea el boceto de las páginas turísticas del futuro. Geoinformadas, sociales y basadas en la folksonomía de los turistas. Los cambios ya están aquí. Y nos gustan.

In Costa Brava

Pongan en una coctelera el espíritu libre de A salto de mata, la inteligencia emocional de Marylin Terrell, la pasión por las islas desiertas de Velvet escape, la experiencia viajera de Nellie Huang, el olfato gastronómico de Erika Silva, la capacidad de capturar instantes únicos de Abi King, la mirada de niño de BrilliantTrips, y así hasta 16 bloggers; agiten bien fuerte y sirvan la mezcla en un itinerario mágico por la Costa Brava. Eso es In Costa Brava, la road movie que ha ideado Jaume Marín y el Patronat Costa Brava Girona, que amenaza con cambiar la lógica de la promoción de los destinos.

Relatos creibles

Cuando un destino se ofrece como el mejor destino del mundo suena igual que el detergente que afirma lavar más blanco. La promoción turística tiene el mismo problema que toda la publicidad contemporánea: la credibilidad. Pero imaginemos por un momento que quien habla del detergente no es la marca, sino el vecino del cuarto, ése que siempre lleva unas camisas que tienes que mirar con gafas de sol. Los destinos (y por extensión, todas las marcas) deben intentar que sean otros quienes hablen de ellos, y si es posible que hablen bien.  Eso es In Costa Brava: Ofrecer a escritores una trama y un escenario.

Puede que el blogger no encuentre suficiente inspiración y el zápping de sensaciones no dé para un buen post. Puede ser también que el escenario no inspire un musical, sino un mustio y triste Chejov. Un blog reputado lo es porque siempre escribe lo que piensa, de manera que podría ser que el In Costa Brava acabase en una lista de quejas a la altura del servicio de atención al cliente de, digamos, Vodafone. Ésa es la clave del experimento: Un cásting turístico, con 16 jurados (setze jutges d’un jutjat) que sólo escribirán sobre el destino si vale la pena escribir sobre él.

Dummy test

Uno puede seguir la road movie de In Costa Brava gracias a los tweets de los protagonistas, que describen el placer de degustar un suquet de pescador en Roses, las sensaciones de rodar en bicicleta por el camino del antiguo tren, el miedo escénico de saltar en paracaídas, la belleza oculta de unas casitas de pescadores o el taller de ideas de la cocina de El Celler. Es el primer experimento de promoción narrado just in time, y por eso guardo los tweets #InCostaBrava como el making off de una buena idea.

Leyendo los comentarios uno se da en cuenta de un curioso efecto secundario. Imaginen que tienen un prototipo de vehículo y que durante una semana Vettel, Alonso, Hamilton, Button y unos cuantos más se reúnen en un circuito, lo prueban y hacen públicas sus sensaciones inmediatas. O que escriben una novela y reúnen en una mansión del XIX a Vargas Llosa, García Márquez, Marsé, Murakami y Coetze para que anoten en post-its los comentarios sobre la obra. Que 16 bloggers expertos en turismo, con la mirada acostumbrada a la contundencia de lo extraordinario, resigan tu destino es un test impagable. Permite saber qué es realmente extraordinario y qué tan sólo destacable o, incluso, prescindible. Ayuda a mirar tu destino con los ojos de un experto.

Tengo la sensación que en los manuales de márketing turístico el experimento del Patronat Costa Brava Girona tendrá un capítulo destacado. Porque la innovación tiene que llegar también a la promoción.