El “milagro” de los pequeños destinos


carreteras

Cuando un servidor viaja a un país pequeño, como Dinamarca, Islandia o Andorra, casi siempre me invade una cierta sensación de envidia sana. Parece que todo funciona a la perfección, y las comparaciones con el destino turístico del que uno procede acaban resultando odiosas.

Parece que las empresas saben perfectamente lo que deben hacer para satisfacer las necesidades de los clientes, pese a estar gestionadas por personas aparentemente ajenas al negocio turístico (como granjeros, por ejemplo). Las instituciones turísticas comprenden que se deben dedicar básicamente a apoyar a las empresas. Las Universidades juegan un papel fundamental en la transferencia de conocimiento. El resultado es abrumador. Los productos turísticos están bien cimentados, con una clara orientación a la demanda. Las infraestructuras de soporte (oficinas de turismo, equipamientos culturales, señalización turística, etc.) realmente sirven para gestionar correctamente los flujos de turistas, y para interpretar los recursos. Los servicios como el transporte público son útiles para los turistas. En definitiva, la experiencia turística resulta satisfactoria, gracias a una maquinaria turística quizás modesta, discreta… pero perfectamente engrasada.

Otro ejemplo regional de la misma realidad puede ser Navarra. Y ello es especialmente revelador. Este éxito no solamente se debe a la capacidad de acertar en las decisiones de la gestión del destino, amén del tamaño más manejable. Además, en todos los casos comentados, los destinos disponen de más recursos económicos para gestionar directamente que otros destinos regionales que pertenecen a países más grandes, donde la disponibilidad directa de la riqueza generada por el turismo no es  siempre posible. En países más pequeños o regiones con mayor grado de auto gestión, la riqueza generada por el turismo se reinvierte de forma más evidente en el propio destino. Ello lleva a la siguiente reflexión : ¿Quién conoce mejor las necesidades de un territorio, que el propio territorio? El hecho de acercar la gestión del dinero público a la administración más cercana, al territorio y a sus ciudadanos, se traduce en un mejor destino. O lo que es lo mismo: hay que dar más protagonismo a los ayuntamientos, patronatos, universidades territoriales, etc.

¿Qué opinan?

6 comentarios

  1. La cuestión no me parece tan simple. Depende…

    Desde Asturias, acercar el dinero público al ámbito local no pronostica un éxito directo y seguro sobre la actividad turística a nivel micro.
    Es necesario también considerar los objetivos y las líneas de desarrollo fijados para/desde el destino turístico (comarca, comunidad autónoma o país), la cualificación y capacidades de los agentes implicados (instituciones, asociaciones, empresari@s…), la implicación de la propia sociedad y una participación activa de todo el espectro sectorial.

    En algunos casos puede llevar a una lúcida operatividad y agilidad, a partir de recursos razonables que obren el “milagro”. Mientras que en otros, con importantes medios y burocracia (a nivel micro) lleva a un “status quo” que perpetúa “asientos” y enmudece la participación crítica, gracias a la complicidad de asociaciones y entes “estabulados” en pesebres bien atendidos.

  2. Brillante exposición Pedro. Sin embargo, la burocratización que criticas a nivel micro, es exactamente la misma que en el post se critica a nivel macro. Si bien tienes razón en que ello puede pasar también en el ámbito local, también es cierto que normalmente los locales tienden a atender mejor sus propias necesidades. O en cualquier caso, habitualmente mejor que como lo hagan otros desde la distancia.
    Como ejemplo puede servir el tan a menudo alabado sistema de elección de los representantes políticos inglés, donde la presión del ciudadano hacia su representante se debe en gran medida al echo que conviven en el mismo vecindario. Ello deja poco margen a “apoltronamientos” o, como dices, “estabulamientos”.

    Gracias por tu visita,

    Contraelcalor

  3. Interesante el tema español. Pero grave este tema a nivel Latinoamericano, donde el turismo es manejado por empresas que no pertenecen al territorio donde se ejecuta, eso si es explotacion. No hay reinversion, no hay apoyo, no hay educacion ni siquiera socializacion a la comunidad local. El sentido de pertenencia y apropiacion del territorio se pierde entre las empresas foraneas, los administradortes gubernamentales que permiten esta barabarie y como consecuencia final se piede el destino, se destruye en medio ambiente geografico y se pierde la cultura.

  4. José Delgado,
    Lamentablemente, todo lo que describes no solamente ocurre en Latinoamerica, sinó en todo el mundo… También en Europa. La blogosfera es una buena forma de denúncia. Gracias por tus aportaciones.

  5. […] El “milagro” de los pequeños destinos « Clan-destinos […]

  6. Es verdad que hay buenos destinos “pequeñitos” pero muy muy interesantes.
    Por ejemplo Purmamarca en el Norte Argentino es un lugar unico.

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