La vuelta al mundo en 80 árboles


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El bosque es un recurso turístico cada día más importante. Sólo hay que navegar por las webs de asociaciones de casas de turismo rural, de espacios naturales protegidos u hojear las páginas de revistas turísticas y comprobar cómo la palabra bosque se ha convertido en uno de los reclamos turísticos del lugar. Pakehman es un viajero apasionado por los árboles, que ha reflejado en guías turísticas de bosques y especies: La vuelta al mundo en 80 árboles o Árboles excepcionales del mundo. La relación entre turismo y bosque se ha ido consolidando a la vez que se consolidaba el turismo natural. Y de este binomio han surgido muchas variantes.

Los nodos son la materia prima del turismo. Muchos turistas identifican un espacio a partir de estos nodos, que actúan como “sight seens”, aquello que debe ser visto.  En los espacios forestales, también se ha creado una actitud de liturgia turística en torno una serie de nodos donde se concentran los visitantes. Es el caso de los árboles monumentales o aquellos cargados de espiritualidad o significación ideológica, por ejemplo, del Quercus robur milenario situado cerca de la localidad francesa de Yvetot que contiene una capilla en el interior de su tronco hueco y que es lugar de veneración, el drago milenario de Icod de los Vinos que es presentado como uno de los símbolos de identidad de la isla de Tenerife o el “Ghost Tree” (árbol fantasma) de las Seventeen Drive Miles entre San Francisco y Los Ángeles.

El segundo elemento de consumo turístico en los espacios forestales  son los itinerarios. En este caso, el objeto de estudio no son algunos elementos del espacio, sino los caminos, los recorridos. Los itinerarios tienen un alto valor pedagógico porque permiten identificar el espacio con un “tema” que facilita la comprensión del medio. Los itinerarios son también eficaces instrumentos de gestión ya que facilitan la distribución de los turistas hacia espacios de menor impacto ambiental o una distribución más homogénea de los visitantes por el territorio. En la mayoría de los casos, los itinerarios son simplemente senderos que permiten pasear por un bosque, como en el caso de la “Fageda d’en Jordà” en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, situado frente al punto de información del propio parque.

Los visitantes también pueden consumir escenarios. Este objeto de consumo proviene de la tradición romántica que identifica la contemplación de la naturaleza (y especialmente los espacios de montaña y los bosques) con una suerte de viaje interior. En este caso, los visitantes buscan especialmente un “skyline”, un decorado en el que desarrollar actividades ordinarias. Ésta es la lógica de la creación de áreas de pre-parque, las zonas de amortiguación de la presión de visitantes, en las que los visitantes pueden disfrutar del escenario y desarrollar actividades recreativas sin necesidad de llegar al corazón del parque. También responden a esta filosofía las Áreas Escénicas, como las NSA (National Scenic Areas).

Obviamente, en la mayoría de casos el consumo de los bosques se centra en el conjunto del espacio. Aquí, los turistas se sienten atraídos por unos determinados valores que asignan a las zonas forestales : la belleza romántica (como en el caso de Ordesa o el Montseny), la salud (como en los bosques del Moncayo), la autenticidad y la vida salvaje (como el Bosque Natural del Monte Kenia, el Parque Nacional de Salonga en el Congo o el Parque Nacional de Sangay en el Ecuador), la escasez y el efecto demostración (como el bosque de laurisilva de Garajonay).

Algunas formas de consumo ponen el acento en lo que podríamos denominar los “elementos invisibles” del territorio. De ahí proviene  la capacidad de atracción de los mitos y leyendas en los bosques, que no existen, pero que forman parte de los atributos turísticos de estos lugares. Uno de los espacios más ilustrativos de este extremo es el Bosque de Sherwood, que utiliza la imagen mítica de Robin Hood como elemento de articulación de la oferta turística.

Algunas formas de consumo ponen el acento en la sucesión de espacios forestales, que no están necesariamente relacionados entre sí. Esta práctica es muy común en el turismo urbano o cultural y está en la génesis del propio turismo. Sólo en Sudáfrica, los Estados Unidos y Australia podemos encontrar ejemplos de consumo turístico basados en la relación entre espacios naturales, que crean productos turísticos complejos, ricos y diversos. En Europa, los espacios naturales (y, por extensión, los espacios forestales) son gestionados como un fin en sí mismo. Una interesante excepción es el New Forest, cerca de Southampton, en el que los bosques son el hilo conductor de toda la oferta turística de la región.

En todo caso, hemos querido poner el acento en el hecho que el consumo turístico en los espacios forestales no se basa en un solo objeto, sino que existen diversos objetos de consumo que condicionan diversas formas de comportamiento del turismo. Éste es uno de los principales retos de la gestión turística: la capacidad de responder a diferentes intereses y necesidades que deben ser compatibles entre sí y a su vez, han de ser compatibles con las condiciones ambientales de los bosques.

3 comentarios

  1. Muy interesante el articulo…
    pero dejo una incógnita…
    ¿¿¿NO SE ESTARAN ACABANDO, O MEJOR DICHO, NO ESTREMOS LAS PERSONAS DESAPARECIENDO ESTOS ESCENARIOS NATURALES???
    HOY 24.02.2008 ANALIZE UN INTERESANTE PROGRAMA EN EL CANAL NAT GEO SOBRE EL CALENTAMIENTO GLOBAL, Y SUS EFECTOS EN EL BOSQUE…………..
    LOS EMPRESARIOS DEEN TOMAR CONCIENCIA…Y LOS CIUDADANOS DEFENDER LO QUE NOS PERTENECE Y LO QUE NOS HACE VIVIR….

    GRACIAS!!!!

  2. Tengo la sensación de que los turistas siempre, siempre, “consumen” como dice usted el espacio en su totalidad. Lo que ocurre es que la totalidad no existe y en realidad unos atributos pesan más que otros.
    Pero es la misma realidad que en los bienes de consumo. Quien “consume” un coche lo hace en su conjunto, pero prima más unos atributos que otros, ¿no cree?

  3. […] La vuelta al mundo en 80 árboles. Vía Clan-destinos, una entrada sobre la relación entre turismo y espacios naturales y forestales. […]

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